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El proyecto de evangelización pacifica.

F. B. Las Casas

En la historia de la fe cristiana en América se llama proyecto de evangelización pacífica al modo como decía el dominico Bartolomé de Las Casas que había que predicar el evangelio en cualquier tiempo y cualquier lugar. Él lo explica en un libro que escribió a principios del siglo XVI titulado en latín: "De Unico Vocationis Modo", donde dice que todos los pueblos están invitados por Dios a formar parte de la comunidad de creyentes, y que no hay ninguna raza o nación, sea indígena o no, que sea incapaz de recibir el evangelio. Y sigue diciendo que el único modo de llamar a los hombres a la fe es mediante la predicación del evangelio, que persuade al entendimiento para que éste mueva suavemente y sin violencia a la voluntad para aceptar la verdad, y dando ejemplo de vida. Para defender este método pacífico de predicar el evangelio Bartolomé de Las Casas da argumentos y razones de la filosofía, de la biblia, de la historia y de los Santos Padres (los teólogos y escritores de la Iglesia en los primeros años después de Cristo).

En este libro afirmaba también que las guerras que se habían hecho y se estaban haciendo para dominar a los indígenas y luego hacerlos cristianos eran injustas, perversas y tiránicas, porque "no se puede hacer la guerra a los pueblos que nunca estuvieron bajo el dominio de los Reyes de España ni les habían perjudicado". El libro también decía cosas tan concretas como que los bienes que estaban consiguiendo los españoles eran robados y debían devolverlos a los indígenas. Podemos decir que en este libro, "De Unico Vocacionis Modo" (Sobre el Unico Modo de llamar a la fe...) Bartolomé de Las Casas explicó su proyecto de evangelización pacífica.

Pero la evangelización de América se dio históricamente al mismo tiempo que la conquista militar y la dominación política. Los reyes españoles de entonces, Fernando e Isabel, llamados los "Reyes Católicos", extendían su dominio en América al mismo tiempo que recibían del Papa el encargo de evangelizar las tierras que conquistaban. La espada y la cruz iban juntas.

Los militares y conquistadores españoles a veces recibían como pago un terreno habitado por indígenas y el Rey les encomendaba que hiciesen producir la tierra y que diesen catequesis a sus habitantes. Es lo que se conoce como "las encomiendas", y los españoles encargados de esos terrenos eran "los encomenderos". Tanto los conquistadores militares como los encomenderos cometieron grandes abusos y no respetaron las leyes que protegían a los indígenas.

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