F. B. Las Casas
En la carta pastoral de los obispos de Guatemala “500 Años Sembrando el Evangelio” se hace memoria de la conquista de estas tierras por los españoles y del anuncio de la fe cristiana por los misioneros, que vinieron con los soldados españoles. La conquista y la cristianización de los pueblos indígenas de América fue “un acontecimiento de luces y de sombras”:
- De “luz”, pues las tierras de América con sus pueblos y culturas entraron en relación con los pueblos de Europa. Además el evangelio de Cristo llegó y se anunció en estas tierras y se estableció la Iglesia.
- De “sombra”, pues la conquista española trajo muerte y destrucción de personas y valores indígenas. Se destruyeron lugares sagrados, documentos antiguos y se sometió a los pueblos indígenas a situaciones de esclavitud y servidumbre. De dueños de estas tierras pasaron a ser “colonizados” bajo la dominación española.
En algunos lugares “la espada y la cruz” vinieron juntos y así el conquistador se apoyó en el misionero y al revés para realizar la conquista y el dominio de estas tierras.
Pero hubo un grupo de misioneros, en el comienzo y primera fase de la cristianización, que vinieron y denunciaron los atropellos contra los indígenas y levantaron “la voz profética” ante los conquistadores y autoridades españolas para detener la muerte, destrucción y explotación de los indígenas. Así podemos recordar a Juan del Valle, obispo de Popayan (Colombia); que denunció con valentía los males, abusos e injusticias de los encomenderos españoles y la necesidad de devolver las tierras robadas a los indígenas; Antonio de Montesinos, que denunció los males cometidos por los españoles y el sufrimiento de los indígenas en La Española (Santo Domingo, República Dominicana) en 1511; Antonio de Valdivieso, asesinado en León (Nicaragua) por el gobernador Contreras, por denunciar los atropellos contra los indígenas; Vasco de Quiroga, obispo de Michoacán (México) y otros muchos más… los historiadores señalan 50 los misioneros defensores de la vida y derechos de los pueblos indígenas.
Entre ese grupo de voces proféticas, encontramos a Fr. Bartolomé de Las Casas, dominico, que trabajó y luchó durante casi cincuenta años de su vida en defensa de la vida, la dignidad, los derechos y valores de los pueblos indígenas. En la Iglesia se ha iniciado el “proceso para declarar las virtudes cristianas y santidad de Fr. Bartolomé de las Casas. Para conocer la vida, escritos, pensamientos y luchas del P. Las Casas presentamos este cursillo para las comunidades y así podamos participar en el proceso, en la reflexión y defensa de nuestros derechos como “pueblos indígenas”.
I. ¿Quién fue Bartolomé de Las Casas?
Recordemos algunos acontecimientos de la conquista:
· El 12 de octubre de 1492 Cristóbal Colón, en nombre del Rey de España, llega a América y se apodera de las Islas del Caribe, poniendo la gobernación en la isla La Española (hoy, República Dominicana.
· Desde ahí va extendiendo los dominios a las islas del Caribe y a tierra firme (México, América del Sur…)
· A los españoles se les otorga “las encomiendas” (tierra y pueblos indígenas), como recompensa por su participación en la conquista. Los pueblos indígenas dejan de ser dueños de la tierra para convertirse en siervos y esclavos de españoles.
· Las primeras etapas de la predicación de la fe cristiana fue hecha por los padres jerónimos, franciscanos y dominicos.
El sufrimiento y explotación de los pueblos indígenas fue muy grande; muchos murieron, otros huyeron a las montañas y la mayoría fue sometido bajo el poder de los conquistadores.
* Bartolomé de Las Casas nació en Sevilla (España) en 1484. A los 18 años (1502 viajó a América y se instaló en la isla Española
· Al principio trabajó en minas de oro, luchó como soldado español en guerras contra los indígenas y recibió “encomienda” (tierra y personas para trabajarlas)
· En los años 1506-1507 viajó a España y Roma y fue ordenado sacerdote. Después regresó a América, donde siguió trabajando en la encomienda y en su ministerio sacerdotal.
· Poco a poco Bartolomé de Las Casas fue viendo y comprendiendo el sufrimiento y explotación en que vivían los indígenas bajo el poder español y en su corazón se va dando una gran conversión, hasta llegar a una defensa clara y fuerte de los indígenas y sus derechos, en la lucha por la justicia y denuncia de las crueldades de los españoles.
· En 1516 es nombrado como “Defensor del pueblo amerindio”. Comienza así un largo camino de iniciativas, proyectos, viajes para hablar con las autoridades españolas y hacer propuestas para liberación de los indígenas.
· A los 36 años (1522) entra con los dominicos y desde entonces formará parte de la Orden de Santo Domingo. Eso le va a permitir pasar unos años de reflexión y estudio, (primero escritos) y así trabajar mejor en su proyecto de defensa de los pueblos indígenas. Después de unos años continúa su labor misionera en Nicaragua, República Dominicana, Guatemala…
· En 1536 como Superior de los dominicos en Guatemala hace un contrato con el gobernador Alonso de Maldonado para la “evangelización pacífica del Tezulutlán”.
· Después del período de acción misionera, Bartolomé de Las Casas, impulsa la tarea de la defensa y la necesidad de reformar las leyes a favor de los indígenas. Viaja a España como representante y mediador, defiende con valor la dignidad de los oprimidos y propone nuevas normas. Y así logra que se publiquen en 1542 “Las Leyes Nuevas”, que suprimen la encomienda; que se introduzcan mejoras. En 1545 regresa a América y llega a Chiapas (México) donde fue nombrado obispo. Le acompañan un grupo de misioneros dominicos, que ha logrado invitar para la misión.
· Las reformas que quiso introducir en Chiapas encontraron mucha resistencia y amenazas. Por eso P. Las Casas renunció al obispado un año después y regresó a España, donde permaneció hasta su muerte en 1566, conservando su ministerio episcopal, pero sin diócesis.
· En los últimos veinte años de su vida, no dejó su proyecto de defensa de la justicia y derecho de los indígenas:
· Discutió con Gines de Sepúlveda sobre el tema de la racionalidad de los indígenas, la guerra y el derecho a ser cristiano.
· Presentó muchos documentos ante el Rey, Consejo de Indias y autoridades sobre atropellos, crueldades a los indígenas y sus derechos a la tierra.
· Escribió varias obras.
· Defendió a los negros que estaban siendo esclavizados en América.
· Murió en julio de 1566 cuando tenía más de 80 años. Fue una vida fecunda y decidida de entrega a la causa de los pobres humillados y explotados en la persona de los indígenas y negros. Enjuició la conquista española como un acontecimiento de consecuencias negativas y denunció de palabra y por escrito la situación.
· En la vida de Bartolomé de las Casas se reconocen dos momentos importantes de su vida, que trajeron cambios profundos en su camino:
· Cuando al oír la denuncia de los dominicos en 1511 sobre los atropellos contra los indígenas, le motivó a dejar su vida de encomendero para dedicar su vida a la defensa indígena.
· Después de 1530 y pasar un tiempo de estudio, oración con los dominicos, entregó su vida en la lucha por la dignidad de los indígenas explotados.
Escritos de Fray Bartolomé de Las Casas
1. De Unico Vocationis Modo
2. Historia de las Indias
3. Apologética Histórica
4. Apología
5. Tratado de 1552
6. De Thesauris
7. Doce dudas
8. Regia potestad.
Cuestión teológica
9. Cartas
Diario
Memoriales
10. Brevísima destrucción de Indias.
II. El ser humano, el pobre en el corazón de Bartolomé de Las Casas
A Bartolomé de Las Casas le correspondió vivir en un tiempo de cambios importantes:
- Surgimiento del “Renacimiento” o el interés por reconocer la dignidad del ser humano, sus capacidades y la necesidad de proclamar el valor de la persona humana.
- La invención de nuevas técnicas, que llevaron a Europa a hacer viajes de exploración a otros lugares del mundo y así extender el dominio y poder de las naciones del Viejo Mundo. (España, Portugal, Inglaterra, Holanda…)
- El nacimiento del “derecho de gentes”, “derecho internacional, para legitimar los derechos de personas en todo lugar.
Todo lo anterior se ha llamado “humanismo renacentista”, que significa “poner al ser humano en el corazón de las preocupaciones y pensamientos de los pueblos”.
Por eso podemos reconocer en Fr. Bartolomé de Las Casas una persona, un cristiano, un misionero que compartió profundamente el “humanismo”: el amor y lucha por la dignidad del ser humano, la defensa y protección del pobre, del explotado, pues en él reconocía la presencia de Dios. P. Las Casas fue un inspirador y guía del humanismo en América (Nuevo Mundo) y luchó sin descanso por esa causa y ello lo hacía en fidelidad a Dios y el evangelio de Cristo. “Probaré todos los caminos que pueda y me dispondré a los trabajos con tal de alcanzar el fin que he comenzado; defender a los indígenas, sacándoles de la opresión, que padecen y si no lo alcanzo habré hecho lo que debía como cristiano”.
2.2. En la Sagrada Escritura nosotros reconocemos el amor, la compasión y la preferencia de Dios por los pobres y oprimidos. Las palabras de los profetas (Isaías, Amós, Óseas…) son una voz a favor de la dignidad del pobre y en la denuncia de las injusticias, que sobre ellos se hacen. Jesús, en el evangelio, sigue y profundiza, ese camino profético v.g. bienaventuranzas (Mt. 5, 1-12); Mt. 11, 28-30; Lc. 10, 21 Jesús levanta al caído y manifiesta su compasión.
Bartolomé de Las Casas es una “voz profética” a favor de los oprimidos, que sufrían las injusticias de los españoles:
- Critica la conquista, como un acontecimiento, que reclama la justicia ante Dios y ante la autoridad del Rey, para reformar la encomienda, el repartimiento de indígenas, la esclavitud y los trabajos forzados.
- En su corazón alienta aquellas palabras “¿Estos (indígenas) no son hombres? ¿no tienen espíritu? ¿Por qué ustedes (españoles) los tienen subyugados en tan grandes sufrimientos?.
- Defiende la “humanidad de los indígenas” frente a la palabra de Gines de Sepúlveda, que justifica la guerra y la dureza contra ellos. Se enfrenta con valor frente a los españoles, ya sean el Rey, las autoridades y los encomenderos.
- Escribe numerosas obras denunciando los males y crueldad de los españoles, pues en su corazón alienta el reconocimiento de la dignidad de esos pueblos.
- Despuès de ver la esclavitud de los negros traídos de África, levanta su voz por la liberación de indígenas y negros.
Las palabras y escritos del P. Las Casas, siempre molestaban a los poderosos, pues descubría sus malas acciones, por eso fue una voz profética, que proclamaba la dignidad del ser humano, su derecho a la vida, la libertad, la tierra y trabajo digno.
Después de 500 años sus palabras proféticas tienen valor y actualidad. Hoy se habla en el mundo y en la Iglesia de la “dignidad y derechos de la persona humana, hombres y mujeres”. Bartolomé de Las Casas se adelantó muchos años a esta proclamación. Hoy hablamos, como Iglesia, en América Latina de “la opción por los pobres”, Bartolomé de Las Casas fue un pionero de esa causa de Dios.
II. Bartolomé de Las Casas, defensor de los derechos de los pueblos indígenas
El siglo XX puede ser identificado como “siglo de los derechos humanos”.
Ø En 1948 la O.N.U. suscribió la Declaración de los Derechos de la Persona Humana.
Ø En 1993 se declaró en la ONU el “Decenio de los Pueblos Indígenas”, un año después de que Rigoberta Menchú recibiera el Premio Nóbel de la Paz.
Ø El Acuerdo 3º de los Documentos sobre la paz en Guatemala tiene como título “Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas” para Guatemala.
Ø En julio de 2006 la ONU aprobó la Declaración de Derechos de los Pueblos Indígenas.
En otros pueblos de América Latina y el mundo se han proclamado declaraciones a favor de los pueblos indígenas. Además se han suscrito documentos sobre derechos de la mujer, del joven, del niño; derechos sobre la Tierra… El tema de los derechos humanos ha tenido una importancia muy grande.
En Guatemala se ha vivido un enfrentamiento de casi 36 años, con miles de asesinados, masacrados, desplazados y exiliados. En los documentos de REMHI y C.E.H. (Guatemala, Nunca Más y Memoria del Silencio) se habla de “etnocidio”, es decir un proyecto de muerte, de buscar destruir y debilitar a los pueblos indígenas.
Ante ello se han levantado “voces de denuncia, protesta y reivindicación”, exigiendo el cumplimiento de los derechos humanos y de los pueblos indígenas. Así mismo los pueblos marginados y agredidos se organizan para reconocer y exigir sus derechos.
Bartolomé de Las Casas fue un verdadero defensor de estos derechos, cuando ante el Rey, el Consejo de Indias y autoridades declaraba la “humanidad de los Indígenas” y “su derecho a vivir como pueblo con sus territorios, tradiciones y pensamientos”. El P. Las Casas fue un verdadero adelantado de los “Derechos Indígenas”. El era un misionero español, pero, como verdadero cristiano, sintió y fue solidario con el dolor indígena.
En sus escritos encontramos abundantes pensamientos, que reconocen la bondad del corazón, los valores humanos y buenas costumbres de estos pueblos, frente a la crueldad de muchos conquistadores, soldados, encomenderos y, a veces, misioneros. Bartolomé de las Casas escribió y defendió:
- El derecho a la tierra y la devolución de lugares, injustamente usurpados a los indígenas. Por eso promovió proyectos agrícolas, para que los indígenas pudieran trabajar pacíficamente sus tierras y mejorar sus cultivos.
- El derecho a la libertad, denunciando la esclavitud. Por eso P. Las Casas denunció el “requerimiento”.
- El derecho a la vida, y sus medios y formas de vida, protestando contra la persecución, muerte, tortura y crueldades hechas a los indígenas.
- Y combatió la tutela y el proteccionismo, pues afirmaba que los indígenas eran capaces de organizarse por sí mismos. En consecuencia reconoció el valor de la organización, social, política y religiosa de los pueblos indígenas, antes de la Conquista española.
- El derecho a la cultura propia, por ello P. Las Casas recogió mucha información sobre creencias, pensamientos, costumbres y tradiciones de los pueblos indígenas. Algunas de estas informaciones él mismo las observó y otras las recogió de otras personas.
- El derecho a defenderse cuando son agredidos y así mantener sus medios de vida, sus instituciones.
- El derecho a la comunicación pacífica y al diálogo entre indígenas y españoles. Por eso se opuso a la violencia y reclamo “el encuentro pacífico”.
Es cierto que como español Bartolomé de Las Casas era respetuoso y obediente al Rey de España y que justificó la invasión y conquista de estas tierras para unirlas a la Corona española y evangelizar a estos pueblos. Pero al ver/oír y compartir los atropellos a estos pueblos, las crueldades de los españoles y los males que sucedieron, entonces el P. Las Casas puso en duda “el bien del proyecto de conquista y cristianización”, pues no solo se puede justificar una cosa solo por el fin a alcanzar, sino también analizando los medios o formas de alcanzarlo; no se pude llegar al bien por caminos del mal.
El pensamiento del P. Las Casas permitió que se hiciera un juicio sobre la justicia, validez o legitimidad de un proyecto de conquista y de la colonización por parte de España de estas tierras incluso solicitó varias veces al Rey suprimir la Palabra “conquista, como ofensiva a los indígenas”. Además se adelantó a nuestro tiempo, proclamando los derechos humanos y de los pueblos Indígenas.
IV. La Misión Cristiana en el pensamiento de Bartolomé de Las Casas
El trabajo de los misioneros en la obra de la cristianización de América no tuvo un acuerdo común en cuanto al método de predicación del evangelio y la fe cristiana:
- El método de “tabula rasa”, que muchos misioneros utilizaron se basaba en pensar de que los indígenas no tenían cultura y sus pensamientos eran primitivos, que sus corazones y sus vidas eran como un “tabla sin nada escrito”. Por eso había que “civilizar, humanizar” como primera tarea y luego, más tarde, predicar la fe. Este método justificaba tratos duros y hasta violentos para conseguir el objetivo de cristianizar. Así la espada, la fuerza se acompañaba con la cruz, con la predicación, es decir el misionero iba acompañando al soldado. Los indígenas aceptaban la fe y se bautizaban por miedo y terror no por convencimiento.
- En muchas partes de América se practicó este método, por eso hubo exterminio, persecución, violencia y destrucción de muchos pueblos y sus culturas, costumbres, tradiciones y antiguos documentos, ya escritos, ya en piedra.
- El método de “evangelización pacífica”, que consistía en una predicación por medio del ejemplo del misionero, aprendizaje de costumbres y tradiciones, conocer los pensamientos y cultura indígena, hacer catecismos y trabajos en las lenguas indígenas y promover que los pueblos se guiaran por sí mismos, con la luz y la fuerza del evangelio. Este método rechazaba la violencia y proponía una predicación tranquila y pacífica, para que los pueblos indígenas aceptaran libremente la fe y pidieran el bautismo.
Este método fue menos extendido en la misión de la Iglesia en América, pero fue practicado en varios lugares:
- La evangelización pacífica de Tezulutlán (Verapaz).
- Los “pueblos- hospitales de indígenas” organizados por Vasco de Quiroga en Michoacán (México).
- “Las reducciones guaraníes” en Paraguay, Brasil y Perú, organizada por los jesuitas.
- El “diálogo de los doce franciscanos” con los jefes aztecas en México y la escuela franciscana de Tlatelolco.
Bartolomé de Las Casas escribió un libro sobre el modo de misionar “De único vocationis modo”, donde manifiesta su pensamiento y metodología misionera. El es uno de los promotores de evangelización pacífica. “Hay que predicar el evangelio con el ejemplo, la palabra suave y tocando el corazón de las personas”. P. Las Casas fue respetuoso, en sus años misioneros, respetando el pensamiento y la voluntad de quienes escuchaban la doctrina cristiana, apartándose de formas violentas, que producen miedo y temor.
- En muchas ocasiones y siguiendo el ejemplo y la actitud valiente y respetuosa de los primeros dominicos que vinieron a América (Pedro de Córdoba y sus compañeros, en 1510…), promovió varios proyectos de “evangelización pacífica”: 1518 en El Caribe; 1535 en Nicaragua; 1537 en Tezulutlán; 1545 en Chiapas…, algunos de ellos fracasaron por diversas circunstancias (rechazo de autoridades, levantamientos de españoles e indígenas…)
- Combatió y denunció los métodos violentos de misioneros y conquistadores; logró que se suprimiera el “requerimiento” que era una forma violenta de obligar a los indígenas de aceptar la obediencia al Rey de España y la fe cristiana.
- Bartolomé de Las Casas fue un cristiano y misionero que intuyó el “diálogo” como un camino verdadero y auténtico para reconocer pensamientos, culturas y religiones. P. Las Casas escribió muchas páginas donde admiró los valores, expresiones religiosas indígenas y donde propuso la necesidad y conveniencia de un diálogo entre el Viejo y Nuevo Mundo (Europa y América), un diálogo sobre Dios y caminos verdaderos de servicio del ser humano. Es así como Bartolomé de Las Casas “intuyó” los caminos de la inculturación, interculturalidad y diálogo interreligioso”, mucho tiempo antes de ser promovidos, como formas y caminos de encuentro entre creencias, pensamientos, hombres y mujeres, culturas y religiones diferentes.